Dirección: Calle 90 No.19A-49 Cons. 507
Bogotá, Colombia
Tels: 805.0314 – 805.0259
Celular: 315-793-9433
Email1: comunicaciones@nicolasheredia.com

Menu Navegación+

Cirugía de Nariz

Qué es la cirugía de nariz?

La rinoplastia es una intervención quirúrgica en la que se resuelven principalmente los problemas estéticos de la nariz tales como la giba ósea, el hueso que sobresale del dorso de la nariz a semejanza de una joroba, las desviaciones hacia la derecha o izquierda de la totalidad de la nariz y las malformaciones congénitas como las secuelas del labio y paladar hendido y otros factores genéticos y las adquiridas en la vida por traumatismos y enfermedades. Cuando se busca una solución a la nariz obstruida por tensión excesiva o desviación del septum o tabique nasal exclusivamente, nos estamos refiriendo a la septo plastia.

Existen otras estructuras dentro de la nariz, cornetes y válvulas nasales o la propia mucosa inflamada entre otras, cuyas alteraciones congénitas o adquiridas pueden contribuir o ser la causa de la obstrucción. A pesar de que éste último es un procedimiento diferente, ambas operaciones, rinoplastia y septo plastia pueden realizarse en el mismo acto operatorio en la mayoría de los casos.

La cirugía que incluye ambos procedimientos se denomina septo rinoplastia o rinoplastia funcional.

Actualmente la Rinoplastia busca que la nariz devuelva la armonía facial del paciente. Es decir que un resultado óptimo que generalmente hace que la nariz siga los rasgos estructurales de la cara. Uno de los objetivos principales del cirujano es producir narices que luzcan como “no operadas”.

La cirugía de nariz o rinoplastia, es un procedimiento que se practica con anestesia general y es ambulatoria. La cirugía tiene aplicaciones estéticas y funcionales, donde más comúnmente es realizada en pacientes que buscan reducir o aumentar su tamaño, cambio de la forma o el entorno de esta, y el cambio en el ángulo entre la nariz y el labio superior.

A su vez, en procedimientos funcionales los pacientes optan por la cirugía con el fin de mejorar problemas de respiración y corregir lesiones en la estructura del órgano.

Tipos de Rinoplastia

Existen dos tipos de procedimientos para realizar una rinoplastia:

Rinoplastia cerrada: Suele ser la técnica más utilizada por los cirujanos y ofrece una gran ventaja: no existe cicatriz visible. Se accede a los cartílagos, tabique o la zona sobre la que se deba hacer algún tipo de acción mediante las fosas nasales, de esta forma la intervención se salda sin incisiones exteriores, y resulta mucho más cómodo a largo plazo para el paciente, el hecho de no verse con ninguna marca de la intervención.

El cirujano tiene acceso a la mayoría de zonas problemáticas, de este modo, puede moldear la sección hasta lograr que la nariz tenga la forma deseada.

Rinoplastia abierta: Es una intervención más laboriosa que la cerrada, y se basa en que el cirujano realiza una incisión en la zona media de la nariz, con el fin de dejar los huesos y cartílagos, más accesibles. Por regla general se recomienda para casos de pacientes más complicados, o segundas operaciones.

Consideraciones Anatómicas

La anatomía nasal es bastante compleja. El paciente sólo la ubica como la pirámide del centro de la cara, la parte visible de la nariz. Lejos de serlo, es una cavidad tan profunda y amplia como la boca con interconexiones con muchos otros aparatos y sistemas. Sin embargo para fines prácticos, la nariz externa se puede considerar como una estructura tridimensional de forma piramidal, constituida esencialmente por un esqueleto óseo y otro cartilaginoso. El esqueleto óseo o bóveda ósea está formado fundamentalmente por los huesos propios de la nariz en la parte superior, los cuales se encuentran articulados al hueso frontal superior e inferiormente a las apófisis ascendentes del maxilar superior.

El esqueleto cartilaginoso está formado por los cartílagos laterales nasales, dos inferiores (también conocidos como cartílagos alares) y dos superiores. Otra estructura fundamental en el mantenimiento de la forma y función nasal es el septum o tabique nasal, el cual está formado por una parte ósea posterior y superior (formada por los huesos vómer y etmoides) y otra parte cartilaginosa anterior e inferior.

Con base en los anteriores conceptos se puede dividir la pirámide nasal en tres tercios para fines estéticos y en cinco zonas desde el punto de vista funcional, más amplio.

Consideraciones Estéticas

Los conceptos de armonía facial nos ayudan fácilmente a identificar cuáles deben ser las características y dimensiones de una nariz estética y armónicamente aceptables para un rostro en particular. Para el análisis de la nariz consideramos fundamentalmente sus tres vistas o proyecciones básicas: de frente, de perfil, y base nasal.

Vista de Perfil

Esta vista permite esencialmente valorar tres aspectos: el tamaño de la nariz, la forma del dorso y la rotación y proyección de la punta nasal. El tamaño ideal de la nariz para algunos anatomistas debe ser igual al tamaño de la longitud de la oreja; otra medida útil es dividir la cara es sus tres tercios (aproximadamente iguales): un tercio superior que va desde la línea de inserción del cabello hasta el punto más prominente de la unión naso-frontal (glabela), un tercio medio desde la glabela hasta el punto subnasal (donde nace o merge la columna o columela nasal) y un tercio inferior desde el punto subnasal hasta el punto más inferior del mentón (llamado mentión). La forma del dorso nasal puede evaluarse trazando una línea desde la raíz nasal o radix (punto más deprimido de la unión naso-frontal hasta la punta nasal. Esta medición puede identificar anormalidades del dorso como gibas o jorobas o dorsos muy bajos. La rotación nasal hace referencia a la posición de la punta nasal con respecto al dorso nasal y puede evaluarse esencialmente con el ángulo naso-labial el cual en hombres debe ser entre 90º a 95º y en las mujeres entre 100º a 110º. La proyección nasal se refiere a qué tanto sobresale o se proyecta la nariz de la cara. La medida ideal de la proyección nasal a nivel de la punta corresponde a 0.67 veces la longitud nasal.

Vista Basal

La vista basal permite evaluar la forma de la punta nasal, la simetría de las narinas u orificios nasales. Idealmente la proyección de las líneas de la base nasal debe formar un triángulo equilátero, en donde 1/3 de la longitud de la base nasal corresponde al lóbulo nasal de la punta y los 2/3 restantes a la longitud de la columela.

Vista de frente

Inicialmente se debe considerar el rostro como un todo que posee dos mitades aproximadamente iguales; la línea que divide el rostro en dos mitades debe pasar por la mitad de la raíz nasal, seguir todo el dorso nasal y dividir la punta nasal justo en dos partes iguales; esta primera consideración es útil a la hora de valorar desviaciones de la pirámide nasal. Igualmente con esta vista puede determinarse el ancho nasal ideal, el cual debe ser exactamente igual a la distancia que hay entre los ángulos oculares o puntos lacrimales más internos (distancia interocular). Esta última medida debe coincidir a su vez con el tamaño de los ojos.

Preoperatorio

En una o más consultas, el cirujano escuchará los deseos y expectativas del paciente con respecto a su nariz. Investigará la patología naso-sinusal o de otro tipo mediante el interrogatorio, la exploración física y la tomografía de nariz y senos paranasales, indispensable en la mayoría de los casos. Hará un análisis fotográfico y propondrá al paciente un plan quirúrgico, sin generar falsas expectativas. De igual forma, el cirujano referirá el paciente hacia el anestesiólogo para su correspondiente valoración. Es indispensable la valoración cuidadosa del paciente no sólo desde el punto de vista estético, ya que lo ideal es que en un mismo tiempo quirúrgico se resuelvan tanto el aspecto estético como el funcional. Esto evitará futuras reintervenciones.

El cirujano plástico podrá recurrir a la experiencia del otorrinolaringólogo y viceversa o a la de algún otro especialista afín. Es también en esta fase, donde se acuerdan los honorarios médicos y los demás gastos generados por la cirugía (derechos de sala de cirugía, honorarios del anestesiólogo, etcétera).

El día de la cirugía, el paciente deberá presentarse con un ayuno de al menos ocho horas, en ropa cómoda sin joyas ni maquillaje y deberá evitar el consumo de medicamentos o sustancias que puedan alterar la cicatrización o generar un sangrado mayor de lo habitual (analgésicos, aspirina, ging seng, ginkgo biloba, vitamina e, entre otros).

Anestesia

Puede ser anestesia local para algunos procedimientos menores, o general.